En Segovia, la formación reglada de enfermeras no comenzó hasta los años setenta, incorporándose así al proceso de profesionalización que ya estaba en marcha en otras partes del país. Las decisiones políticas tuvieron un papel determinante en el desarrollo de los estudios universitarios en la ciudad, especialmente en un contexto en el que aún no existían autonomías y la organización dependía directamente de acuerdos entre instituciones.
Fue en el año 1973 cuando se iniciaron los estudios de Enfermería en Segovia en la Escuela de Ayudantes Técnicos Sanitarios (A.T.S.) en el antiguo hospital “18 de Julio”, dependiente del Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Un año después, en 1974 los estudios se trasladaron a la Residencia Sanitaria “Licinio de la Fuente”, lugar donde actualmente se encuentra el Complejo Asistencial de Segovia. La cercanía con Madrid favoreció el convenio con la Universidad Complutense, aunque, siguiendo la estructura general, académicamente Segovia debería haber dependido de Valladolid. La apertura del nuevo hospital impulsó la creación de la escuela de enfermeras, manteniendo el modelo de las antiguas escuelas de ATS ubicadas en los propios hospitales, lo que confirió a la de Segovia un carácter especial y con peculiaridades propias. Los estudios se integraron en la Universidad en 1979 y la Diplomatura Universitaria en Enfermería, se impartió en Segovia hasta el año 1985.
No será hasta el año 2023 cuando los estudios regresen a la ciudad, ya integrados en la Facultad de Enfermería de la Universidad de Valladolid, donde se imparte el Grado en Enfermería. Comenzó su andadura en el Campus María Zambrano, siendo en el curso 2025/2026 cuando el Grado en Enfermería se trasladó al Edificio Vicerrector Santiago Hidalgo, actual sede de la Facultad de Enfermería en Segovia.
Segovia recupera una enseñanza interrumpida durante casi cuatro décadas y vuelve a situarse en el mapa universitario de las ciencias de la salud. La evolución de la Enfermería en la ciudad refleja la capacidad de la profesión para adaptarse a los distintos contextos históricos, sanitarios y educativos, así como la firme voluntad de la comunidad segoviana de formar profesionales preparados para afrontar los retos de la atención sanitaria actual.
